Inteligencia, telares, computadoras y otras pasiones

Telar de Jacquard

Hemos hablado de la emergencia de la inteligencia humana como consecuencia de la existencia de lo que parecen ser leyes física bien determinadas, la existencia del desorden como característica fundamental de la naturaleza y la influencia del numero enorme de elementos presentes en la naturaleza para la existencia de vida organizada. Existen numerosas evidencias de que la inteligencia humana no solo es capaz de abstraer conceptos del ambiente que le rodea, sino que también es capaz de realizar actividades que afectan y cambian dicho ambiente; el sistema que forman el hombre y la naturaleza pudiera ser un sistema retroalimentado, aun cuando la auto-regulación solo existe de manera limitada y parece tender a desaparecer a medida que el ser humano ejerce mayor control sobre la naturaleza.

Una de las actividades humanas esenciales es la elaboración de cosas—artefactos, consideremos los principales factores envueltos en esta actividad:

  1. Materia prima
  2. Herramientas
  3. Energía necesaria para llevar a cabo la manufactura
  4. Control ( secuencia apropiada de las operaciones en el tiempo y el espacio)
  5. Diseño

Haciendo una revisión sucinta de la historia humana, podemos observar que la materia prima se encuentra de manera natural o esta compuesta a su vez por artefactos. La segunda posibilidad crea la oportunidad de crear cadenas de manufactura de largo variable y lo mismo puede decirse de la creación de herramientas. Hasta un pasado reciente, el tercer factor era provisto por fuerza humana y animal, con limitado uso de energía eolica e hídrica. Cuando la revolución industrial reemplazo al hombre y los animales por la maquina de vapor, el cuarto factor, el control; tomo una relevancia preponderante, a tal punto que el mismo se convirtió en la fuente de otra revolución: la de la computadora.

Consideremos un artefacto tal como una pieza de vestido con patrones tejidos en el material, en oposición a ser producidos una vez que la pieza de vestido este terminada. Aquí se hace necesario el control de la operación de la maquina de tejer de modo que las fibras de cierto color vayan por encima en vez de por debajo de otras fibras. Existe una binaria, estaríamos tentados a decir Booleana, decisión ha ser tomada, un pequeño acto de control que debe repetirse miles de veces por ciclo de tejido, para cada color de fibra utilizado.

Hasta el año de 1800 este proceso era ejecutado exclusivamente a mano y con el control de la vista de un operario, tal vez si pensamos en lo repetitivo de la acción, así como en los factores económicos, no nos sorprendería el porque el tejido fue la primera industria en ser automatizada.

Seria José-Marie Jacquard quien invento el telar de Jacquard, el cual fue exhibido en Paris en 1801. Existe una historia romántica acerca de que Jacquard tuvo la idea para el telar, mientras observaba a su esposa peinar los cabellos de su hija. Esta versión sea tal vez apócrifa, ya que es mucho más probable que su pasado como tejedor, así como su padre, tuviesen mucho mas influencia que la idealizada escena domestica. Existe además evidencia de que el modelo de Jacquard encontró inspiración en un modelo fabricado por J. de Vaucanson.

El centro de la mecanización del telar de Jacquard era provisto mediante una cinta, en la cual ciertos puntos eran perforados o no. En caso de estar perforados, agujas metálicas se introducían en el hoyo para elevar la fibra A sobre la fibra B; si no existía perforación entonces A iría por debajo de B.

Ya habían existido ciertos mecanismos, como la cajita de música suiza o algunos mecanismos de relojería, tal como el famoso león mecanizado construido por Leonardo da Vinci para Francisco I de Francia. Sin embargo, seria el telar de Jacquard el que abriría las puertas de la segunda revolución industrial: reemplazando el control humano por el de un autómata ejecutando instrucciones dadas por una cinta perforada.

El ambiente que cambio con la revolución industrial no fue solo el natural, en el caso del telar de Jacquard, este marcaría un efecto aun mayor: el del ambiente social. El reemplazo de la fuerza humana por autómatas mecanizados (otro nombre para los robots) desencadenaría tensiones reflejadas en la elaboración de teorías sociales y económicas que mas tarde transformarían al mundo. A tal extremo fueron importantes estos cambios que aun hoy se observan sus efectos a la luz de la nueva revolución digital.

Son precisamente los países que abrazaron ciertas ideologías que querían proteger la labor humana, los que hoy en dia la explotan para el beneficio de un plan globalizado propio y tal vez para la sujeción de uno de los mas dañinos efectos secundarios de la inteligencia: la sed de poder y de control.

KeyWords: “Inteligencia”; “Revolución Industrial”; “Autómatas”; “Historia de la Tecnología”

 

2 Responses to Inteligencia, telares, computadoras y otras pasiones

  1. NBV says:

    Que viva el código binario: sencillo, elegante y tremendamente útil. En estos días estoy trabajando con algo de eso.

    Saludos.

  2. GhostLink says:

    GhostLink…

    […]Inteligencia, telares, computadoras y otras pasiones « Tras los pasos de Elijah[…]…

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